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    A 110 años de la Masacre en la Escuela Santa María de Iquique.

    El día de hoy y en la escuela “Bicentenario” de Iquique, se conmemoró un hecho que marcó profundamente nuestra historia como país y en particular la nuestra: la de los Trabajadores. Hace 110 años, en la entonces Escuela Santa María de Iquique (hoy “Bicentenario”), luego de una dura huelga que exigía mejoras en las condiciones laborales y salariales de los obreros del Salitre, el ejército de Chile, al mando del general Roberto Silva Renard, asesinó de forma alevosa y a sangre fría a obreros de la pampa e integrantes de sus familias. Oficialmente, en la época, la cantidad de muertos se registró en 126. Otras versiones, las de testigos y cuantificaciones histórico sociales, señalan que ascendería a alrededor de 3.600. Quedando, lo anterior, por ejemplo, registrado en la conocida obra musical “Cantata Popular Santa María de Iquique”.

    1El acto, que tuvo lugar en el monumento memorial que recuerda este acontecimiento, comenzó a las 13:00 hrs. con la entrega de ofrendas florales por parte de las diferentes Organizaciones Sindicales de la Región de Tarapacá. Continuó con la presentación de agrupaciones musicales locales, que dieron paso a palabras y mensajes por parte de Sindicatos, Federaciones y Confederaciones. En la oportunidad, Edwin Marabolí, Presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) Provincial Iquique, puso énfasis en la unión de los Trabajadores frente al nuevo gobierno representante de los empresarios. Señaló, también, que ante lo avanzado en diferentes reformas como la educacional y laboral no se debe dar ni un paso atrás. Solicitó, además, a las autoridades regionales impulsar que este día (21 de diciembre) sea declarado feriado nacional y que el nombre de la Escuela Bicentenario retome su nombre original: Escuela Domingo Santa María.

    Finalmente, como Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC), organización que reconoce y asume la historia y luchas obreras de nuestro país como uno de sus elementos fundamentales, no estuvimos ausentes. En la ocasión, Francisco Cabezas, Presidente de la Federación Minera del Norte (FEMINORT) y Director Nacional Encargado Jurídico de la CTC, transmitió el mensaje de nuestra Organización enviado por su Presidente, Manuel Ahumada:

    “Estimados compañeras y compañeros, amigos y amigas:
    Este 21 de diciembre estamos aquí, en la Escuela Domingo Santa María, en este monolito que rememora la explotación, la crueldad y la brutalidad que se instaló en este lugar hace mas de 110 años y homenajea a los pampinos y sus familias, que se organizaron, resistieron y lucharon, ofrendando su vida por la dignidad de los seres humanos, por el futuro de sus hijos, transformándose en ejemplo de lucha de dignidad, de ética.

    La Federación Minera del Norte y la Confederación de Trabajadores del Cobre reafirmamos, con emoción y respeto nuestro compromiso por la reivindicación de la clase trabajadora, sus luchas y su historia, reivindicando la memoria obrera.

    Ayer fue el salitre, hoy es el cobre. Los años han transcurrido y la explotación continúa. No han desaparecido los trabajadores de primera y segunda clase.

    La explotación indiscriminada de nuestros recursos naturales se traduce en inmensas utilidades para los capitales extranjeros y nada para nuestra región. En esta conmemoración exigimos nuestros derechos, levantando las banderas de lucha de nuestros compañeros caídos. Su sacrificio no puede ser en vano, el ejemplo de los mártires obreros debe ser un impulso vital para los trabajadores chilenos y la lucha por sus derechos y reivindicaciones.

    En esta conmemoración, no podemos dejar de recordar a nuestro Compañero Nelson Quichillao, quien fuera asesinado por fuerzas especiales, mientras luchaba por los derechos de los trabajadores en El Salvador. En este aniversario de la masacre de la Escuela Santa María, reivindicamos nuestra convicción de lucha. El homenaje a nuestros compañeros y compañeras caídas es el compromiso de honor de la Federación y la Confederación de continuar organizados y unidos, trabajando sin descanso por impulsar un nuevo desarrollo económico para Tarapacá, que nos permita avanzar en conjunto con nuestra comunidad, con nuestro pueblo, en la recuperación de los recursos naturales, logrando el término de la constitución ilegitima que nació en dictadura. Hacemos nuestras las demandas sociales de salud y educación gratuita y de calidad, el término del subcontrato, la protección del medio ambiente, que son la base de un mundo mejor donde la solidaridad y la fraternidad sean la base de la construcción de la sociedad.

    ¡Nada está olvidado, nadie está olvidado! Somos un eslabón en la cadena solidaria de la construcción de un mundo mejor y nuestros compañeros y compañeras caídas son la fuerza que mueve nuestras luchas.

    ¡Honor y Gloria para los caídos!
    ¡Arriba los que luchan y no se rinden!”