SANTIAGO / TERRITORIOS MINEROS – En una jornada histórica este 27 de enero de 2026, la Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC) ha oficializado el paso a la acción directa. Tras la realización de cuatro asambleas masivas en los territorios de Calama, El Salvador, Los Andes y Rancagua, las bases han entregado un mandato soberano: aprobar la movilización de las y los trabajadores subcontratados ante la negativa de Codelco de instalar las mesas de negociación como instancias de dialogo para el Acuerdo Marco.
La decisión surge como respuesta a la postura de la estatal, que hasta la fecha ha evitado concretar el proceso de actualización de este instrumento jurídico y laboral, fundamental para la estabilidad de miles de familias.

La presidenta de la CTC, Ana Lamas Aguirre, saludó las asambleas y fue enfática vinculando la urgencia de la negociación con el complejo panorama político que enfrenta el país: “Asumiendo nuestra responsabilidad sindical, hemos recibido de ustedes el mandato de instalar todas las instancias de dialogo que permitan revisar y actualizar el Acuerdo Marco” , lo que reafirma el espíritu de la Lucha Sindical, en donde la movilización no es una decisión cupular, sino un “mandato” recibido desde los territorios otorgando legitimidad desde las bases, con las que se defenderá el Dictamen que protege el Acuerdo.
Lamas subrayó que la unidad territorial es el principal activo de la Confederación en este momento crítico: “Nuestra voz debe escucharse fuerte y clara, desde todos y cada uno de los territorios las y los trabajadores subcontratados del Cobre demandamos a Codelco la inmediata instalación de una mesa de trabajo que nos permita avanzar”.
La presidenta de la CTC destacó la importancia del diálogo y del aporte fundamental del Acuerdo Marco para las y los trabajadores – “Desde la CTC siempre hemos priorizado la generación de instancias de diálogo y esperamos que se concrete lo manifestado en la carta de respuesta emanada desde la presidencia ejecutiva de CODELCO, pero hoy la realidad nos exige avanzar con firmeza en la renovación, revisión y mejoramiento del Acuerdo Marco, cuya última actualización de noviembre de 2022 ha quedado desfasada frente al sostenido aumento del costo de vida que golpea a nuestras familias. No se trata solo de una actualización económica; para nosotros, la seguridad en las faenas es un tema intransable que debe fortalecerse ante los nuevos desafíos que impone el mundo del trabajo. En un escenario donde el cambio tecnológico y la explosiva demanda mundial de cobre posicionan a nuestra industria en el centro de la economía, es imperativo que las y los trabajadores contemos con un instrumento robusto que nos proteja y nos permita enfrentar estas transformaciones con dignidad y garantías de futuro.”
Despliegue territorial: El clamor de las bases desborda las asambleas
El respaldo a la movilización no solo fue unánime, sino masivo. En los principales enclaves mineros del país, las y los trabajadores subcontratados enviaron un mensaje inequívoco de unidad y determinación:

En Calama, la convocatoria fue tan contundente que superó la capacidad de los recintos, obligando a trasladar la asamblea a plena calle. La instancia, liderada por Francisco Cabeza, presidente de FEMINORT y vicepresidente de la CTC, subrayó la urgencia del momento: “Codelco ha hecho oídos sordos, por lo que es nuestro deber movilizarnos para instalar la mesa”. En la misma línea, José Mardones, director nacional de la CTC, llamó a mantener la cohesión y la confianza en la dirigencia, enfatizando que “no tenemos miedo; si bien hoy contamos con el Acuerdo Marco, no es suficiente. Debemos ir por la mejora sustantiva de nuestras condiciones”.

En El Salvador, los asistentes colmaron la sede de la CTC para respaldar la movilización. Tras recibir el informe detallado de Daniel Cáceres, director nacional de la CTC y presidente de TRAMSALPO, junto a Stephanie González, secretaria nacional y presidenta de FESAMAV, la base otorgó un apoyo irrefutable a las acciones de presión. “Esta convocatoria demuestra una total disposición de lucha y una cohesión absoluta con la organización, ratificada a través de una decisión tomada en colectivo”, destacaron los dirigentes.

Por su parte, en Los Andes, se registró un aumento significativo en la participación, logrando un lleno total. La asamblea, encabezada por Patricio Roco, encargado de organización de la CTC, y Francisco Ibaceta, presidente de FETRAMAC, validó con fuerza el llamado de alerta ante la nula respuesta de la estatal. Este respaldo ratifica el rol de la CTC en la División Andina como la organización fundamental y legítima de las y los trabajadores.

Finalmente, en Rancagua, la masividad volvió a ser la tónica. La sede se vio desbordada, dejando incluso a trabajadores fuera del recinto debido al alto interés. Luis Marchant, presidente de FETRATEC y director nacional de la CTC, confirmó que la base manifestó la necesidad imperiosa de actualizar el Acuerdo Marco: “La asamblea entregó un apoyo total a todas las acciones necesarias para conquistar un renovado instrumento. Estamos satisfechos y motivados para seguir luchando”.
Por lo pronto, luego de estas asambleas, se demuestra una fuerza colectiva e innegable, este despliegue simultáneo de norte a sur no solo evidencia el descontento, sino la robustez democrática de la organización. La transparencia de estas asambleas, realizadas de cara a las bases y con una participación que desbordó todas las expectativas territoriales, otorga a la CTC una legitimidad incuestionable en este proceso de lucha. La fuerza manifestada hoy en las calles y sedes es el mandato soberano de las y los trabajadores: una unidad inquebrantable que Codelco ya no puede seguir ignorando. El Acuerdo Marco iniciado y liderado por la CTC llegó para quedarse, pero también para ser mejorado, ya que es el único instrumento, atípico en su tipo, que establece un piso de condiciones que benefician a todas y todos los trabajadores del subcontrato del Cobre.















