Durante el homenaje, la presidenta de la Confederación de Trabajadores del Cobre hizo un llamado de justicia y memoria, acusó la negativa de la estatal para actualizar el Acuerdo Marco, rechazó la Megareforma y alertó sobre un escenario adverso para la clase trabajadora.
EL SALVADOR— A 11 años del 24 de julio de 2015 en El Salvador, Región de Atacama, donde el compañero Nelson Quichillao López perdió la vida a causa de disparos de Fuerzas Especiales de Carabineros de Chile, en medio de las protestas que se estaban desarrollando a nivel nacional por el mejorameinto del Acuerdo Marco, la Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC) volvió a rendirle homenaje denunciando que el caso continúa en la «más completa impunidad».
El acto convocado por la CTC y la Federación de Sindicatos El Salvador -FESAL- encabezado por Ana Lamas Aguirre, presidenta de ambas organizaciones, se puso énfasis a que pese a recurrir a instancias judiciales de ámbito nacional e internacional, aún no existen condenas para los autores materiales ni para quienes dieron la orden de reprimir las movilizaciones de aquel año. Así, en su discurso consideró a Nelson como un «mártir del pueblo» y un símbolo de la historia de represión y falta de justicia laboral en el país.
Tensión con Codelco por estancamiento del Acuerdo Marco
Más allá del carácter conmemorativo, la intervención sindical estuvo marcada por una dura advertencia sobre el estado actual de las relaciones laborales en la minería del cobre. La presidenta puso de relieve la urgencia de actualizar el Acuerdo Marco, instrumento normativo conquistado por el sector y que actualmente fija estándares laborales y beneficios sociales para más de 65 mil trabajadores y trabajadoras contratistas, en donde todos los aspectos económicos, operativos y de seguridad deben ser revisados, actualizados y mejorados, sin embargo, hasta ahora, pese a las gestiones iniciadas en diciembre pasado para establecer una mesa de diálogo formal, tanto la administración de Codelco como las empresas contratistas se han negado sistemáticamente a sentarse a negociar.
«En los últimos días hemos hecho la presentación ante la Comisión de Minería del Senado para denunciar la actitud obcecada de las empresas, a pesar de los compromisos que asumieron desde el origen del Acuerdo Marco», señaló Ana Lamas, advirtiendo que el estancamiento de las conversaciones abre la puerta a nuevas jornadas de movilización.
Fuerte rechazo al escenario político y a la «Megareforma»
La presidenta también realizó un extenso diagnóstico sobre la coyuntura política y social que atraviesa el país y fue enfática en manifestar su rechazo a la orientación económica del gobierno, cuestionando en particular la reciente aprobación de la Megareforma, norma que profundiza la brecha social y beneficia a los sectores de mayores ingresos en desmedro de la clase trabajadora.
La representante de la CTC contrapuso el escenario legislativo actual con las demandas históricas que impulsan los sindicatos del sector, reafirmando sus exigencias para poner fin al subcontrato como modelo de precarización laboral, renacionalizar o recuperar para el Estado bienes estratégicos como el cobre, el litio y el agua y consolidar el derecho a la negociación ramal, la sala cuna universal, el acceso garantizado a vivienda, salud de calidad y educación gratuita.
Memoria colectiva del movimiento obrero
La CTC siempre ha reivindicado la memoria: “El nombre de Nelson Quichillao se suma a la larga y dolorosa lista de mártires de la clase trabajadora chilena y latinoamericana” – así lo indicó Ana Lamas, agregando que – “desde los caídos en la Escuela Santa María de Iquique, Salvador Allende, hasta compañeros como Manuel Bustos, Tucapel Jiménez, Rodrigo Rojas, Rodrigo Cisternas, Juan Pablo Jiménez y tantos otros obreros y pobladores que cayeron en distintas épocas defendiendo los derechos de los trabajadores. Su sangre derramada no es en vano; es el cimiento de nuestra fuerza organizada.”
El acto cerró con un sentido homenaje de la CTC a emblemáticos mártires de la minería recordando de manera especial a los trabajadores asesinados en El Salvador el 11 de marzo de 1966 —entre ellos Marta Egurrola, Osvaldina Chaparro, Ramón Santos Contreras y Raúl Monardes—, así como a dirigentes e integrantes del gremio ejecutados durante la dictadura militar.
Con un llamado a mantener la cohesión frente al complejo escenario político y económico, la dirigencia concluyó asegurando que la figura de Nelson Quichillao seguirá siendo el eje articulador de las futuras luchas por los derechos de las y los trabajadores del cobre en Chile.
La actividad, que contó con el saludo del presidente de la Federación de Trabajadores de la Minería de Aconcagua -FETRAMAC- Francisco Ibaceta, organización sindical de la Quinta Región, y la asistencia de la presidenta de la Federación de Sindicatos Manto Verde – FESAMAV- Stephanie Gonzalez, también tuvo una emotiva participación del grupo folclórico “Renacer de Tradiciones”, quienes año a año han acompañado y han iluminado con sus bellas presentaciones las noches de memoria y renovación de la busqueda de justicia para nuestro compañero Nelson Quichillao.


















